MATERIALES para la PASTORAL

MATERIALES para la PASTORAL
MATERIALES para la PASTORAL ESCOLAR: pincha en la foto para acceder...

lunes, 30 de marzo de 2009

Ciencia y Fe

El profesor de física del colegio nos manda la siguiente anécdota...


Hecho ocurrido en 1892, verdadero y parte de una biografía:

Un señor de unos 70 años viajaba en el tren, teniendo a su lado a un joven universitario que leía su libro de Ciencias.

El caballero, a su vez, leía un libro de portada negra. Fue cuando el joven percibió que se trataba de la Biblia y que estaba abiertaen el Evangelio de Marcos. Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó:
- Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?
- Sí, mas no es un libro de cuentos, es la Palabra de Dios, o estoy equivocado?

- Pero claro que lo está. Creo que usted señor debería estudiar Historia Universal. Vería que la Revolución Francesa, ocurrida hace más de 100 años,mostró la miopía de la religión.
Solamente personas sin cultura todavía creen que Dios hizo el mundo en 6 días.
Usted señor debería conocer un poco más lo que nuestros Científicos dicen de todo eso.
- Y... ¿es eso mismo lo que nuestros científicos dicen sobre la Biblia?


- Bien, como me voy a bajar en la próxima estación, no tengo tiempo de explicarle, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico por correo con la máxima urgencia.


El anciano entonces, con mucha paciencia, abrió cuidadosamente el bolsillo derecho de su bolso y le dio su tarjeta al muchacho. Cuando éste leyó lo que allí decía, salió cabizbajo, sintiéndose peor que una ameba...


En la tarjeta decía:


Profesor Doctor Louis Pasteur

Director General del Instituto de Investigaciones Científicas
Universidad Nacional de Francia



"Un poco de Ciencia nos aparta de Dios.
Mucha, nos aproxima
".

Dr. Louis Pasteur


miércoles, 25 de marzo de 2009

PASCUA JUVENIL

Parroquia San Julián
Colegio Nª Sª Infantes



¿quieres vivir la Semana Santa de otra manera?
conviviendo con otros jóvenes, celebrando la liturgia,
en oración con Jesús, disfrutando,...
...dando sentido a tu vida como cristiano.

"El amor de Cristo nos apremia"

CUÁNDO: Miércoles 8 abril (salida: 16,30) a domingo 12.

DÓNDE: en "Casa Betania", en Calera y Chozas (Toledo),
en mitad del campo... ¡un sitio genial!
PRECIO: 75 €uros (casa, comida, bus, material,...)
TIENES QUE LLEVAR: cena del miércoles, saco de dormir, Biblia, cuaderno, bolígrafo, ropa (tb de deporte), útiles de aseo, toalla.
CUANTO ANTES: entrega la inscripción y el dinero...
(último día - Domingo de Ramos)
A continuación te pongo la ficha de inscripción... ¡Anímate!

Nombre y apellidos: _____________________________
Dirección: _____________________________________
Teléfono fijo y móvil: ____________________________
correo electrónico: ______________________________
Fecha de nacimiento: ____________________________

AUTORIZACIÓN:
Autorizamos a nuestro hijo/a para que participe en la Pascua Juvenil organizada por la Parroquia de San Julián en la "Casa Betania" de Calera y Chozas (Toledo), del 8 al 12 de abril.
Nombre, firma y DNI del padre y de la madre:

lunes, 23 de marzo de 2009

Peregrinación a ROMA


Del 19 al 22 de marzo hemos realizado una peregrinación a Roma, con motivo del Año de San Pablo.
Hemos celebrado la Misa en el lugar donde fue decapitado (Trei Fontani), hemos visitado su tumba (basílica San Pablo Extramuros), y hemos pateado todo lo que hemos podido de la "Ciudad eterna". Desde los foros de la antigua Roma imperial, hasta el Vaticano, incluyendo pizzerias y heladerías...
Damos gracias al Padre-Dios, y pedimos para los 33 peregrinos y para todo nuestro colegio ese fuego evangelizador que llevó a san Pablo a dar la vida por Cristo y por los hermanos.

miércoles, 4 de marzo de 2009

HAGAMOS EXAMEN DE CONCIENCIA


Por Ángel Gómez Escorial
(de la página http://www.betania.es/)


Dicen que las tres grandes armas de la Cuaresma son: la oración, la limosna y el ayuno. Y si lo dice la Santa Madre Iglesia pues así será. Seguro. Por tanto hemos de intensificar nuestra austeridad cuaresmal. Es verdad que el exceso de comida y bebida no prepara el espíritu, lo embota. Incrementar nuestro tiempo de oración es propio de un tiempo de preparación y de cambio. A su vez, ya desde los tiempos del Antiguo Testamento se decía que la limosna, el socorrer a los más necesitados, perdona automáticamente muchos pecados. Nosotros los cristianos tenemos el mandamiento del amor. Cristo nos dijo que amaros a nuestro prójimo desde el amor grande a Dios. Y ante ello es imposible dejar de atender a los pobres, a los hambrientos, a los cautivos… Y si bien, la oración, el ayuno y la limosna son los indicadores más útiles dentro de la carretera de la Cuaresma, yo quisiera añadir uno más, o, al menos, enfatizar muy especialmente sobre el mismo: el examen de conciencia.

EN UN MOMENTO DADO

Se supone que todos los cristianos, en un momento del día, tal vez a la noche, hacen un examen de su proceder de cada día y someten su comportamiento de esa jornada a un juicio crítico y coherente de acuerdo con lo que Jesús de Nazaret nos enseña. ¿Pero es así? Se supone, también, que en el momento en que un cristiano habitual y practicante se acerca al sacramento de la Reconciliación hará asimismo su examen extenso. ¿Pero es así? No. Parece que no. La falta de tiempo y de humildad nos lleva a dormirnos sin más, aunque en el algún momento del día alguna cosa nos haya inquietado. Y en cuanto a la presencia ante el confesionario la mayoría de las veces se lleva “algo gordo”, olvidando el comportamiento general que, tal vez, es el que da paso a “aquello tan gordo” de lo que nos confesamos.

En resumen que poca gente examina su vida ni apenas ejerce el propósito de la enmienda. El otro día escuché que un problema enquistado se aísla del resto por el propio quiste y que vive ahí sin solución. ¿Cuántas cosas enquistadas hay en nuestra vida? ¿Cuántos procederes malos, pero habituales, no los consideramos pecados, siendo, sin embargo, una fuente incesante de corriente pecaminosa? Rompamos la membrana que separa del exterior nuestros malos y habituales problemas. Abramos la conciencia y no determinemos nosotros solos lo que es pecado y no lo que no lo es. A mi siempre me ha llamado mucho la atención la frase de San Juan de la Cruz de que “atardecer de nuestra vida nos examinaran de amor”. La desafección hacia los problemas y carencias de los hermanos, el mal humor, la ira, la falta de delicadeza son pecados graves que muy pocas veces consideramos.

ABRIR LA VISTA

El examen diario de conciencia nos va abrir la vista ante muchas faltas que no consideramos. Desde luego es una gran tontería pensar que alguien puede engañar a todo el mundo durante todo el tiempo. Pero es una enorme imbecilidad engañarse a sí mismo constantemente, “tapando” conductas pecaminosas como si no lo fueran. Cuando todo se somete a observación honesta todo toma su verdadero aspecto. Hagamos pues examen de conciencia. No dejemos ni un día de preguntarnos a nosotros mismos como ha ido la jornada y cuanto bien hemos dejado de hacer a pesar de que era posible. Hagámoslo como un camino más de la Cuaresma.

lunes, 2 de marzo de 2009

Padre Nuestro


En este tiempo de Cuaresma somos invitados a la oración de un modo especial, pero esa oración no puede ser rutinaria ni vacia...



CONVERSACIÓN CON DIOS


HOMBRE: Padre Nuestro que estas en los cielos..
DIOS: Si.. Aquí estoy..
HOMBRE: Por favor ... no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando.... Padre Nuestro que estas en los cielos...
DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es amor a todos...
HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero... prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre...
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. "Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo..."
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y que haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso... sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra también.
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno... ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la televisión, las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad....
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo..."el pan nuestro de cada día dánoslo hoy"...
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa...
HOMBRE: "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden..."
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de ti! ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú lo quieras.
HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor.. no puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor!. Muéstrame el camino a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú... ¿Cómo te estas sintiendo?
HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración.. prosigue...
HOMBRE: "No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal..."
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora.. ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación, medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, "AMEN!"
DIOS: ¿Y qué quiere decir "Amén"?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ SEA , estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!